jueves, 21 de junio de 2012

Informe, Ecosocialismo del Siglo XXI



INTRODUCCIÓN


Las necesidades se han incrementado en lo últimos cien años, intensificándose un tendencia inclinada al consumismo, dando como resultado que las poblaciones alrededor de todo el mundo comiencen a demandar, entre tanto, más recursos energéticos para sus hogares, fábricas, y medios de transporte. La explotación de algunos recursos trae como consecuencia la expulsión de gases y otros componentes que son perjudiciales para el ambiente; por ende, en cierta instancia han provocado que la Tierra se caliente más rápidamente que en tiempos pasados.

 En este orden de ideas, un ejemplo de ello puede constituirlo el fenómeno de la elevación del nivel del mar durante el Siglo XX; el nivel del mar ha subido cerca de 15 cm (6 pulgadas) debido al derretimiento del hielo glaciar y a la expansión de un agua de mar más caliente. Los modelos predicen que el nivel del mar podría subir hasta 59 cm (23 pulgadas) durante el siglo XXI, amenazando las comunidades costeras, pantanos, y arrecifes de coral. [1]

A su vez, los glaciares y la capa permanentemente congelada se están derritiendo. Durante los últimos 100 años, los glaciares de montaña en todas las áreas del mundo han disminuido de tamaño, al igual que la extensión de la capa permanentemente congelada en el Ártico, además la lámina de hielo de Groenlandia también se está derritiendo muy rápidamente.

Por otra parte, la sequía extrema está aumentando. Temperaturas más altas causan un índice más alto de evaporación y de más sequía en algunas áreas del mundo; a nivel económico esto repercute cuando las cosechas disminuyen debido a que, según lo anteriormente expuesto, se da una tendencia a la disminución en la productividad agrícola de todo el mundo.  

No conforme con ello, en los ecosistemas se pernoctan diversos cambios. A medida que las temperaturas se calientan, algunas especies deberán migrar hacia lugares más fríos, hacia un ecosistema ideal, o morirán. Algunas de las especies particularmente vulnerables incluyen especies en peligro, arrecifes de coral, y animales polares. El calentamiento también ha causado cambios en la sincronización de acontecimientos de primavera y la prolongación de la estación de crecimiento.

Por último, las temperaturas más calientes afectan la salud humana ha habido un aumento en muertes relacionadas con el calor, y mayor número de ataques alérgicos debido a que la estación de polen se ha prolongado. Así mismo, ha habido algunos cambios en animales trasmisores de enfermedades como los mosquitos.

Finalmente, este compendio de ejemplos son sólo algunas de las consecuencias que se están originando tanto en el mundo, como en Venezuela. Pero la gran pegunta es ¿Quién ha originado estos cambios climáticos tan apresurados, lo estados de los países, la sociedad o el modelo establecido en los mismos? 



Ecosocialismo del siglo XXI: ¿UTOPÍA O REALIDAD?


En primera instancia, la velocidad con la que los cambios climáticos se han intensificado a lo largo del siglo XX y XXI ha logrado despertar la conciencia de ciertos sectores sociales, dando como resultado un gran auge de movimientos  en favor de la preservación del ambiente y el cese de las políticas que ocasionan su deterioro progresivo. 
De esta manera, numerosos grupos han acusado al modelo productivo capitalista por los cuantiosos daños al ecosistema, y es evidente, que se inclinen hacia la propuesta de una economía contrapuesta donde los recursos sean empleados de otra manera menos perjudicial.
He ahí se origina la propuesta ecosocialista, el cual proviene de William Morris, novelista, poeta y diseñador inglés, está ampliamente reconocido por su papel en el desarrollo del ecosocialismo, particularmente en el Reino Unido UK. Durante las décadas de 1880 y 1890, Morris promocionó sus ideas ecosocialistas dentro de la Federación Socialdemócrata y la Liga Socialista.
Tras la Revolución Soviética, algunos ambientalistas y científicos intentaron introducir cierta conciencia ecológica dentro del bolchevismo. Décadas más tarde, en los años setenta, Barry Commoner, sugiriendo una respuesta desde la izquierda a la tesis de los límites al crecimiento, postuló que las tecnologías capitalistas eran los principales responsables de la degradación ambiental. El escritor de Alemania Oriental. Rudolf Bahro publicó dos libros donde insistía en la relación entre socialismo y ecología -La alternativa en Europa del Este y Socialismo y supervivencia. Por esa misma época, Alan Roberts, un marxista australiano, escribió sobre cómo las necesidades insatisfechas de la gente alimentaban el consumismo. El también australiano Ted Trainer llamó a los socialistas a desarrollar un sistema que satisficiera las necesidades humanas, en contraste al sistema capitalista, que creaba y crea deseos.
Los años noventa trajeron a las feministas socialistas Mary Mellor y Ariel Salleh, que revelaron temáticas ambientales dentro de un paradigma ecosocialista. Con el creciente desarrollo del movimiento antiglobalización en el Hemisferio Sur, ha ido emergiendo un "ambientalismo de los pobres", combinando sensibilidad ecológica y justicia social. David Pepper también publicó un importante trabajo, Ecosocialismo: desde la Ecología profunda a la justicia social, en 1994, donde critica la actual deriva de muchas personas dentro del mundo verde, particularmente aquellos relacionados con la Ecología Profunda.
En 2001, con motivo de la Cumbre de Río + 10, Michael Löwy y Joel Kovel redactaron el 'Manifiesto Ecosocialista'. A principios del siglo XXI, varios partidos verdes, como Groen Links en Países Bajos o iniciativa “per Catalunya Verdes” en España se autodenominan ecosocialistas. Los rojiverdes dominan partidos verdes como el Partido Verde de Saskatchewan (en Canadá, no afiliado al Partido Verde de Canadá) y el Partido Verde de los Estados Unidos (GPUS). Muchas organizaciones marxistas también cuentan con ecosocialistas: Michael Löwy, por ejemplo, es uno de los líderes de la reunificada Cuarta Internacional, la principal organización Trotskista. Esther Vivas, de Izquierda Anticapitalista, también está vinculada al movimiento ecosocialista.
La nueva Constitución de Bolivia, promulgada en 2009, es la primera Constitución a la vez ecológica y pro-socialista del mundo, haciendo a este Estado oficialmente ecosocialista. Todo el desarrollo de esta tendencia se ha concretado en designar el ecosocialismo como una corriente ecologista y política que propone a través de un modelo productivo socialista, una vía alterna para obtener los recursos naturales sin deteriorarlos sobremanera.
Pero además plantea que esta crisis no se debe a la naturaleza de la especie humana sino al modo de producción que se impuso hace ahora aproximadamente dos siglos: el capitalismo, y al modo de consumo y movilidad que derivan de él. Los graves daños que sufre el ecosistema (cambio climático, contaminación química, declive acelerado de la biodiversidad, degradación de los suelos, destrucción de los bosques tropicales, etc.) forman parte de la crisis sistémica global. Todas ellas, en su conjunto, expresan la incompatibilidad entre el capitalismo y el respeto a los límites naturales. Esta incompatibilidad se debe que el principal propósito del capitalismo, es la obtención de la mayor ganancia posible, la cual se puede lograr con la utilización de mas trabajo muerto, maquinas que la mano de obra. Estas técnicas perjudican a la tierra cada día más.
              Dicha doctrina el primer mandatario Hugo Rafael Chávez Frías, en la conferencia internacional de la organización de las naciones unidas sobre cambio climático en Dinamarca en el 2009, dio a conocer tu tendencia, citando:
No cambiemos el clima ¡Cambiemos el sistema!
Y en consecuencia comenzaremos a salvar el planeta. El capitalismo, el modelo de desarrollo destructivo está acabando con la vida, amenaza con acabar definitivamente con la especie humana. Y el otro lema llama a la reflexión. Muy a tono con la crisis bancaria que recorrió al mundo y todavía lo golpea, y la forma cómo los países del norte rico auxiliaron a los banqueros y a los grandes bancos, sólo Estados Unidos, bueno, se perdió la cifra, es astronómica; para salvar bancos. Dicen en las calles lo siguiente: Si el clima fuera un banco ya lo habrían salvado. Y creo que es verdad. Si el clima fuera un banco capitalista de los más grandes, ya lo habrían salvado los gobiernos ricos.

Bien, esto, comentario al margen, que yo quería hacerlo allá, estábamos levantando la mano para acompañar a Brasil, a India, a Bolivia, a China, en su interesante posición que Venezuela comparte y los países de la Alianza Bolivariana, con firmeza; pero bueno, no nos dieron la palabra, así que no me cuente estos minutos por favor Presidente. (CHAVEZ, Hugo (2009), Dinamarca, Conferencia Internacional sobre cambio climatico)

Pero ¿Ha podido cumplir este movimiento con las expectativas en Venezuela? ¿O simplemente ha surtido el mismo efecto que las corrientes socialistas en la historia sociopolítica?
Mediante una investigación documental, ya que se le identifica con el manejo de mensajes registrados en la forma de manuscritos e impresos, por lo que se le asocia normalmente con la investigación archivística y bibliográfica. Se buscara probar si  realmente se esta implementando el modelo que se predice y en caso no sea así, proponer soluciones alternas, para llegar a conclusiones criticas para disminuir las consecuencias al medio ambiente.

            En este sentido, profundizaremos en algunos hechos de facto que nos demostraran la veracidad y cumplimiento del sistema de política ambiental que se propone por parte del gobierno del Presidente de la República Hugo Rafael Chávez Frías. Primeramente, antes del año 2009 donde se aseverara la tendencia a propagar la aplicación del ecosocialismo en el marco de la cumbre de Copenhague ya se pernotaba una campaña mediática promovida para la reforma constitucional de 2007; donde se prometía un cambio en el sistema de producción que estuviera de acuerdo con el bienestar de los individuos y la preservación del medio ambiente. Por ende, es de suponer que aunque no fuese aprobado ese Proyecto de Reforma para la ocasión, el norte estaba fijado en desarrollar un sistema de producción menos perjudicial para el ecosistema.

          Empero, indagando acerca del desarrollo de esta política encontramos una tendencia al enfoque y desarrollo de un excelso marco teórico, pero, un escaso desarrollo práctico. Así pues, en vista de no contar con los nuevos preceptos constitucionales el siguiente documento con carácter formal es el Plan de la Nación proyectado para el período 2007 – 2013. En él, podemos evidenciar la gran preocupación del gobierno nacional por la problemática ambiental pero, a su vez, se entrevé la contrariedad con la que se topa al constituir, otro punto de gran importancia, el desarrollo de la nación como una potencia energética:

“V. Nueva Geopolítica Nacional:
La modificación de la estructura socio-territorial de Venezuela persigue la articulación interna del modelo productivo, a través de un desarrollo territorial desconcentrado, definido por ejes integradores, regiones programa, un sistema de ciudades interconectadas y
un ambiente sustentable.”

     A su vez:

“VI. Venezuela: Potencia Energética Mundial:
El acervo energético del país posibilita una estrategia que combina el uso soberano del recurso con la integración regional y mundial. El petróleo continuará siendo decisivo para la captación de recursos del exterior, la generación de inversiones productivas internas, la satisfacción de las propias necesidades de energía y la consolidación del Modelo Productivo Socialista.”


          Como se puede ver, se torna un poco antagónico el hecho de que se haga un énfasis en un cambio del modelo productivo para preservar el ambiente, y a su vez, se tenga como objetivo acelerar y acrecentar la producción petrolera que es una de las principales causales de la contaminación atmosférica en Venezuela. 

          Dicho esto, es menester poner en contraste los proyectos destinados a aminorar el impacto de los contaminantes en el ecosistema y aquellos que generan de manera directa o indirecta perjuicios al mismo.

          Tomando como referencia el segundo tópico, debemos empezar a mencionar planes como: Plan Siembra Petrolera, Magna Reserva, Proyecto Orinoco, Proyecto Delta Caribe, Refinación, Infraestructura e Integración, entre otros; que se desarrollarían en todo el territorio nacional a través de la implementación de los ejes de desarrollo. Si bien es cierto, este complejo desarrollo de la Venezuela como potencia energética ocasionaría que se produjeran más elementos contaminantes al ambiente producto del modelo productivo minero extractivo que siempre ha conservado la nación.

          Así pues, según estudios la producción de un barril de petróleo aproximadamente genera alrededor de 120 Kg de Co2, sin incluir otros componentes perjudiciales. Según lo estipulado por el Plan Siembra Petrolera ya para el año 2012 se estipulaba un incremento de la producción a 3327 millones de barriles diarios, lo que significa que se estaría generando implícitamente una cantidad de 399240 millones de Kg de Co2 al ambiente, diario. Esto, solamente por la parte de la producción petrolera, aunado, a que se estipularon otros proyectos altamente contaminantes.

          En este orden de ideas, podemos mencionar el desarrollo del “Gran Gasoducto del Sur”, que sería implementado principalmente, para generar energía termoeléctrica. A nivel nacional, el desarrollo de esta plataforma estaría ubicado en las mismas zonas de explotación petrolífera, lo que multiplicaría el impacto que tiene la producción en el medio ambiente. Además, esto se extendería a lo largo del continente sudamericano, incluyendo a naciones como Brasil, Colombia, Argentina, Perú y Bolivia.

          Dicho esto, el proyecto no pudo llevarse acabo debido al acto impacto ambiental, ya que en la región amazónica se encuentra uno de los más grandes reservorios forestales del mundo que son vitales para la preservación del medio ambiente; y también, por el alto costo monetario que implicaría su desarrollo; que constituyó la razón fundamental. El hecho, es que la iniciativa fue tomada por el Presidente de la República, que se supone debe de estar buscando la solución ambiental a través de un nuevo sistema de producción. 

          Por otra parte, que incluir también la actitud tomada en materia de explotación de recursos mineros. Es una realidad el impacto contaminante que proviene de la explotación del carbón en el Estado Zulia. No solamente en a explotación del carbón se producen elementos contaminantes como Anhídrido Carbónico, Óxido de Nitrógeno y Óxidos Sulfurosos; sino que producto de las actividades de explotación se está atentando contra el hábitat de las etnias indígenas que hacen vida en dicha región. 

          Desde este punto de vista, se han presenciado en estos últimos años las constantes protestas por partes de las etnias Yukpa, Wuayú y Bari, en pro de la defensa de su territorio. En contraposición, el gobierno bolivariano ha decidido incrementar la producción aun nivel de 38 millones de toneladas, expandiendo el área donde va a desarrollarse:

“La explotación actual de carbón de ocho millones de toneladas anuales está localizada en Guasare, Mina Norte y Paso Diablo y para producir los 36 millones de toneladas se extenderá desde Guasare hasta Río Tarra, Río de Oro. También se incluye en este plan que para asegurar la salida extra del carbón de Cerrejón y Santander del Norte, Colombia, construir tres grandes puertos carboneros: Pararú, en el municipio Páez, terminal Carbonero de la Isla de San Bernardo/San Carlos y en Palmarejo, en La Cañada de Urdaneta, dos puertos gabarreros de carbón en el sur del lago en las poblaciones de Encontrado y Santa Rosa, varias vías ferroviarias y más carreteras para sacar por dichos puertos el carbón mineral. La mayoría de estos planes obedecen al desarrollo exógeno.”


          Dicho esto, observamos como no hay una iniciativa fáctica de revolucionar el modelo productivo de tal manera que haya menos cantidad de agentes contaminantes emitidos a la atmósfera. Aunado a esto, encontramos actividades de deforestación como son las del Imataca. Esto, estaba protegido por el Decreto 1850 en el segundo gobierno de Rafael Caldera, para la preservación del ambiente. S bien es cierto estas Reservas Forestales constituyen una importante fuente de preservación del ambiente, debido  a la capacidad de generar oxígeno.

          En relación con esto, durante el gobierno de Hugo Chávez Frías se promulgó el Decreto 3110 que deroga al anterior, que aunque no constituía un incentivo a la producción, no permitía a los pueblos indígenas delimitar su territorio como se establece en la Constitución de la República.

          Además de esto, encontramos otro grande paradigma que es el desarrollo de infraestructuras, que a su vez también tienen un impacto climático negativo para el país, entre ellos podemos mencionar El Puerto de las Américas, Tendido Eléctrico hacia Brasil, incluyendo el desarrollo de planes como Misión Vivienda, entre otros; que están siendo desarrollado sobre zonas importantes para la preservación ambiental, sin siquiera incluir un impacto de costo ambiental; a su vez, tenemos la problemática de las constantes invasiones en Parques Nacionales, entre otros.

          Una vez mencionado, grosso modo, algunas de las políticas contradictorias al sistema ecosocialista  es menester analizar el impacto de las políticas en pro de la preservación del ambiente; para dirimir si han sido lo suficientemente efectivas como para contrarrestar el impacto de la contaminación proveniente del sistema productivo. 

            Así pues, podemos enunciar logros en materia de Educación Ambiental, Participación Comunitaria, Agua potable y Saneamiento, Bosques, Diversidad Biológica, Ordenación del Territorio, Calidad Ambiental y Control, Vigilancia, Energía y Cooperación.  Pero, a pesar de esto no se pernocta un avance en materia de  sistema productivo.

            Esto, podemos evidenciarlo a través de lo estipulado por del Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Exteriores. Desde el punto de vista de Educación Ambiental se observa el desarrollo de docentes a escala nacional para incorporar contenidos ambientales en el currículo, Formación, fortalecimiento y capacitación en el área de agroecología, organización comunitaria y conservación ambiental y Creación de las Unidades Móviles Ambientales (UMA), para proyectar videos y desarrollar actividades didácticas en materia ambiental.

           A su vez, desde el punto de vista de la participación comunitaria se han desarrollado planes como Creación de 2.639 Comités Conservacionistas que incluye el sector escolar en todos los niveles y modalidades, que agrupan a casi 30.000 personas que promueven acciones de reforestación y conservación ambiental en el ámbito del programa Árbol Misión Socialista, Creación de más de 3.000 Mesas Técnicas de Agua, las cuales atienden los problemas y asuntos del agua en las comunidades y Conformación de las Mesas Técnicas de Energía, los cuales atienden los asuntos de suministro eléctrico y gas en las comunidades.

          Por otra parte, en la problemática del agua potable se ve un desarrollo más teórico que cualquier otra cosa y puede identificarse en el reconocimiento del agua como derecho humano fundamental no negociable, el alcance en  2001 de los objetivos del milenio establecidos por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) respecto a acceso de agua potable  y la reforestación con fines protectores, agroforestales y comerciales de las cuencas del país, a través de la Misión Árbol (Árbol Misión Socialista).

          También, en lo referente a los bosques se encuentra la contradictoria prohibición de aprovechamiento de especies forestales en bosques naturales amenazadas de extinción., cuando se evidenció que en la práctica no fue así, disminución, en 34,5 %, de la superficie de vegetación afectada por la acción de los incendios forestales y Diseño y desarrollo del Sistema Nacional de Información Estadística Forestal. Aunado a esto, los desarrollos en materia de diversidad biológica están caracterizados por la prohibición de la pesca de arrastre, Incorporación del Delta del Orinoco en la Red Mundial de Reservas de Biosfera de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y la construcción de la sede del Laboratorio de Referencia para Detección de Organismos Modificados Genéticamente o Transgénicos.

          En cuanto a la ordenación territorial, ya se ha mencionado que los ejes de desarrollo están propiciados para el incentivo del desarrollo productivo de Venezuela como potencia energética mundial, pero, según el gobierno bolivariano se ha llevado a cabo la elaboración de las directrices del Plan Nacional de Ambiente que permite la armonización del plan de desarrollo de la nación con la protección ambiental y la implementación del Proyecto de Demarcación de Tierras y Hábitat de los Pueblos y Comunidades Indígenas.

          En materia de Calidad Ambiental y Control, observamos un ínfimo e inconcluso desarrollo de Saneamiento y clausura de vertederos a cielo abierto, evaluación e inscripción de miles de empresas manejadoras de sustancias, materiales y desechos peligrosos en el Registro de Actividades Susceptibles de Degradar el Ambiente (Rasda) y la remodelación de la infraestructura de los laboratorios ambientales ubicados en los estados Monagas, Anzoátegui y Miranda. Además, del Establecimiento de dos aduanas ecológicas, avance en el control de la contaminación atmosférica producida por fuentes móviles y Automatización del Sistema de Permisologías Ambientales.

          Por último, en materia energética el desarrollo es ínfimo y además no es suficientemente efectivo en relación con el impacto negativo que genera el desarrollo productivo, esto se puede evidenciar en el reemplazo de 68 millones de bombillos incandescentes por bombillos ahorradores de energía, la Implantación de 806 Sistemas Fotovoltaicos (SFV) que están generando energía en escuelas, casa comunales, puestos fronterizos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y otros y en la Colocación de más de 100 plantas potabilizadoras de agua que funcionan con éstos SFV, lo que beneficia a unas 600 comunidades en el territorio nacional.

          De acuerdo con lo anteriormente planteado debemos preguntarnos ¿Ha sido suficientemente efectivo el desarrollo de las políticas llevadas a cabo por el actual gobierno en relación con la disminución del impacto ambiental proveniente del modelo productivo?, ¿Se ha hecho un esfuerzo por cambiar o modificar el sistema económico para disminuir la contaminación ambiental? La respuesta es clara,  la doctrina ecosocialista profesada por Hugo Rafael Chávez Frías no ha sido más que una consigna de desarrollo teórico y otro afán de promover una de las doctrinas resultantes del modelo productivo socialista, para sustentar su campaña política internacional afanada en la aplicación de este sistema de producción.

          Podemos concluir que, evidentemente, para sostener la satisfacción de necesidades del pueblo venezolano es complicado derogar el sistema Mono-rentista y Minero Extractivo, ya que se llevaría a colapso el aparato económico, por ende resulta más provechoso no culpar exclusivamente al modelo productivo capitalista de la intensificación de la problemática ambiental y proponer un nuevo modelo, sino más bien, desarrollar políticas exclusivas dedicadas a disminuir el impacto ambiental que esto genera.
     

Conclusión


            Los diversos cambios que se están originando en la biodiversidad, el clima, las estaciones, en realidad, en todos los aspecto en  la vida de las sociedades, están ocurriendo debido a distintos factores; pero en particular se busca determinar si el sistema capitalista era la principal la razón de las destrucciones al ecosistema que están ocurriendo en la actualidad, y si realmente establecer un sistema ecosocialista, daría los resultados esperados y disminuiría los daños que podrían ocurrir a largo plazo y afectarían a nuestros generaciones futuras.

            Además se quiso determinar si esa doctrina, que es apoyada en Venezuela por el primer mandatario, es realmente aplicada o sólo quedó en palabras.

            De acuerdo a la investigación realizada, pudimos establecer que los diversos cambios que están ocurriendo se deben a diversas razones, y la naturaleza de la especie humana es una principales, ya que el estilo de vida consumista y con abundantes necesidades, incentivan a la creación de grandes empresas y nuevas técnicas de trabajo y producción para obtener la mayor ganancia, estos cambios vienen influenciados por el sistema capitalista que se está empleando en la utilidad, ya que el mismo desea obtener ganancias sin pensar en las consecuencias presentes ni futuras que podría tener a sus mismo clientes y en el planeta que habitan.

            Pero, si el sistema se encaminara hacia la obtención de la mayor cantidad de capital, mediante el empleo de técnicas “verdes”, con la utilización de mayor cantidad de mano de obra humana con una concientización a la población, de abastecer sus necesidades con productos reciclables, o menos contaminantes, podríamos dar ser mucho más beneficioso para tanto el ecosistema como el futuro de las sociedades.

            Mientras que en Venezuela, se desea implementar un sistema socialista y, critica de manera constante la aplicación del sistema capitalista a nivel mundial, está empleando medidas altamente contaminantes, ya que somos un país mono productor de petróleo, y se desea en este gobierno aumentar la producción de manera acelerada, mientras que sea actividad solo proporcionaría mas contaminación al ambiente, y deroga leyes establecidas en periodos anteriores que protegía bosques, en lugar de crear mayor legalidad acerca de la preservación del ambiente y los parques nacionales, que son el pulmón de nuestro país.

            Podemos determinar, que Venezuela no se está aplicando lo que realmente se profesa, sólo en la teoría, ya que en primer lugar está la necesidad de obtener ganancias lo que evidencia que está utilizando premisas del capitalismo sin tomar en consideración el ambiente. Entonces realmente ¿Cuál es el principal problema? La ideología de las grandes potencias, de mantenerse en el poder, mientras que los países en desarrollo desean poder competir con los países desarrollados en el mercados, para obtener ganancias, mientras los estados y las naciones no tomen en consideración las consecuencias que podrían originar al ecosistema y al futuro, jamás podremos disminuir las distintos cambios climáticos que están ocurriendo y seguirán empeorando a nivel mundial
                                

Bibliografía



  • Héctor Alimonda, Fernanda Vallejo. Ecosocialismo: memorias del curso de ecología y socialismo en el siglo XXI. Instituto de Estudios Ecologistas del Tercer Mundo, 2007.

  • María Pilar García-Guadilla. Ecosocialismo del Siglo XXI y Modelo de Desarrollo Bolivariano: Los mitos de la sustentabilidad ambiental y de la democracia participativa en Venezuela. Rev. Venez. de Econ. y Ciencias Sociales, 2009, vol. 15, nº 1 (ener.-abr.), pp. 187-223.



















    
     
    
    


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