INTRODUCCIÓN
Las necesidades se han incrementado en lo
últimos cien años, intensificándose un tendencia inclinada al consumismo, dando
como resultado que las poblaciones alrededor de todo el mundo comiencen a demandar,
entre tanto, más recursos energéticos para sus hogares, fábricas, y medios de
transporte. La explotación de algunos recursos trae como consecuencia la
expulsión de gases y otros componentes que son perjudiciales para el ambiente;
por ende, en cierta instancia han provocado que la Tierra se caliente más
rápidamente que en tiempos pasados.
En este
orden de ideas, un ejemplo de ello puede constituirlo el fenómeno de la
elevación del nivel del mar durante el Siglo XX; el nivel del mar ha subido
cerca de 15 cm
(6 pulgadas )
debido al derretimiento del hielo glaciar y a la expansión de un agua de mar
más caliente. Los modelos predicen que el nivel del mar podría subir hasta 59 cm (23 pulgadas ) durante el
siglo XXI, amenazando las comunidades costeras, pantanos, y arrecifes de coral.
[1]
A su vez, los glaciares y la capa
permanentemente congelada se están derritiendo. Durante los últimos 100 años,
los glaciares de montaña en todas las áreas del mundo han disminuido de tamaño,
al igual que la extensión de la capa permanentemente congelada en el Ártico,
además la lámina de hielo de Groenlandia también se está derritiendo muy
rápidamente.
Por otra parte, la sequía extrema está
aumentando. Temperaturas más altas causan un índice más alto de evaporación y
de más sequía en algunas áreas del mundo; a nivel económico esto repercute
cuando las cosechas disminuyen debido a que, según lo anteriormente expuesto,
se da una tendencia a la disminución en la productividad agrícola de todo el
mundo.
No conforme con ello, en los ecosistemas se
pernoctan diversos cambios. A medida que las temperaturas se calientan, algunas
especies deberán migrar hacia lugares más fríos, hacia un ecosistema ideal, o
morirán. Algunas de las especies particularmente vulnerables incluyen especies
en peligro, arrecifes de coral, y animales polares. El calentamiento también ha
causado cambios en la sincronización de acontecimientos de primavera y la
prolongación de la estación de crecimiento.
Por último, las temperaturas más calientes
afectan la salud humana ha habido un aumento en muertes relacionadas con el
calor, y mayor número de ataques alérgicos debido a que la estación de polen se
ha prolongado. Así mismo, ha habido algunos cambios en animales trasmisores de
enfermedades como los mosquitos.
Finalmente, este compendio de ejemplos son
sólo algunas de las consecuencias que se están originando tanto en el mundo,
como en Venezuela. Pero la gran pegunta es ¿Quién ha originado estos cambios
climáticos tan apresurados, lo estados de los países, la sociedad o el modelo
establecido en los mismos?
Ecosocialismo
del siglo XXI: ¿UTOPÍA O REALIDAD?
En primera instancia, la velocidad con la que
los cambios climáticos se han intensificado a lo largo del siglo XX y XXI ha
logrado despertar la conciencia de ciertos sectores sociales, dando como
resultado un gran auge de movimientos en
favor de la preservación del ambiente y el cese de las políticas que ocasionan
su deterioro progresivo.
De esta manera, numerosos grupos han acusado
al modelo productivo capitalista por los cuantiosos daños al ecosistema, y es
evidente, que se inclinen hacia la propuesta de una economía contrapuesta donde
los recursos sean empleados de otra manera menos perjudicial.
He ahí se
origina la propuesta ecosocialista, el cual proviene de William Morris, novelista, poeta y diseñador inglés,
está ampliamente reconocido por su papel en el desarrollo del ecosocialismo,
particularmente en el Reino Unido UK. Durante las décadas de 1880 y 1890,
Morris promocionó sus ideas ecosocialistas dentro de la Federación
Socialdemócrata y la Liga Socialista.
Tras la Revolución Soviética ,
algunos ambientalistas y científicos intentaron introducir cierta conciencia
ecológica dentro del bolchevismo. Décadas más tarde, en los años setenta, Barry
Commoner, sugiriendo una respuesta desde la izquierda a la tesis de los límites
al crecimiento, postuló que las tecnologías capitalistas eran los principales
responsables de la degradación ambiental. El escritor de Alemania Oriental. Rudolf
Bahro publicó dos libros donde insistía en la relación entre socialismo y
ecología -La alternativa en Europa del Este y Socialismo y
supervivencia. Por esa misma época, Alan Roberts, un marxista australiano,
escribió sobre cómo las necesidades insatisfechas de la gente alimentaban el
consumismo. El también australiano Ted Trainer llamó a los socialistas a
desarrollar un sistema que satisficiera las necesidades humanas, en contraste
al sistema capitalista, que creaba y crea deseos.
Los años noventa trajeron a las feministas
socialistas Mary Mellor y Ariel Salleh, que revelaron temáticas ambientales
dentro de un paradigma ecosocialista. Con el creciente desarrollo del
movimiento antiglobalización en el Hemisferio Sur, ha ido emergiendo un
"ambientalismo de los pobres", combinando sensibilidad ecológica y
justicia social. David Pepper también publicó un importante trabajo, Ecosocialismo:
desde la Ecología
profunda a la justicia social, en 1994, donde critica la actual deriva de muchas
personas dentro del mundo verde, particularmente aquellos relacionados con la Ecología Profunda.
En 2001, con motivo de la Cumbre de Río + 10, Michael
Löwy y Joel Kovel redactaron el 'Manifiesto Ecosocialista'. A principios del
siglo XXI, varios partidos verdes, como Groen Links en Países Bajos o iniciativa
“per Catalunya Verdes” en España se autodenominan ecosocialistas. Los
rojiverdes dominan partidos verdes como el Partido Verde de Saskatchewan (en
Canadá, no afiliado al Partido Verde de Canadá) y el Partido Verde de los
Estados Unidos (GPUS). Muchas organizaciones marxistas también cuentan con
ecosocialistas: Michael Löwy, por ejemplo, es uno de los líderes de la
reunificada Cuarta Internacional, la principal organización Trotskista. Esther
Vivas, de Izquierda Anticapitalista, también está vinculada al movimiento
ecosocialista.
La nueva Constitución de Bolivia, promulgada en 2009,
es la primera Constitución a la vez ecológica y pro-socialista del mundo,
haciendo a este Estado oficialmente ecosocialista. Todo el desarrollo de esta
tendencia se ha concretado en designar el ecosocialismo como una corriente
ecologista y política que propone a través de un modelo productivo socialista,
una vía alterna para obtener los recursos naturales sin deteriorarlos
sobremanera.
Pero
además plantea que esta crisis no se debe a la naturaleza de la especie humana sino al
modo de producción que se impuso hace ahora aproximadamente dos siglos: el
capitalismo, y al modo de consumo y movilidad que derivan de él. Los graves
daños que sufre el ecosistema (cambio climático, contaminación química, declive
acelerado de la biodiversidad, degradación de los suelos, destrucción de los
bosques tropicales, etc.) forman parte de la crisis sistémica global. Todas
ellas, en su conjunto, expresan la incompatibilidad entre el capitalismo y el
respeto a los límites naturales. Esta incompatibilidad se debe que el principal
propósito del capitalismo, es la obtención de la mayor ganancia posible, la
cual se puede lograr con la utilización de mas trabajo muerto, maquinas que la
mano de obra. Estas técnicas perjudican a la tierra cada día más.
Dicha doctrina el primer mandatario Hugo
Rafael Chávez Frías, en la conferencia internacional de la organización de las
naciones unidas sobre cambio climático en Dinamarca en el 2009, dio a conocer
tu tendencia, citando:
No cambiemos el clima ¡Cambiemos el sistema!
Y
en consecuencia comenzaremos a salvar el planeta. El capitalismo, el modelo de
desarrollo destructivo está acabando con la vida, amenaza con acabar
definitivamente con la especie humana. Y el otro lema llama a la reflexión. Muy
a tono con la crisis bancaria que recorrió al mundo y todavía lo golpea, y la
forma cómo los países del norte rico auxiliaron a los banqueros y a los grandes
bancos, sólo Estados Unidos, bueno, se perdió la cifra, es astronómica; para
salvar bancos. Dicen en las calles lo siguiente: Si el clima fuera un banco ya lo habrían salvado. Y creo que es verdad. Si el clima
fuera un banco capitalista de los más grandes, ya lo habrían salvado los
gobiernos ricos.
Bien,
esto, comentario al margen, que yo quería hacerlo allá, estábamos levantando la
mano para acompañar a Brasil, a India, a Bolivia, a China, en su interesante
posición que Venezuela comparte y los países de la Alianza Bolivariana, con
firmeza; pero bueno, no nos dieron la palabra, así que no me cuente estos
minutos por favor Presidente. (CHAVEZ, Hugo (2009), Dinamarca, Conferencia
Internacional sobre cambio climatico)
Pero ¿Ha podido cumplir este movimiento con
las expectativas en Venezuela? ¿O simplemente ha surtido el mismo efecto que
las corrientes socialistas en la historia sociopolítica?
Mediante una investigación documental,
ya que se le identifica con el manejo de mensajes registrados en la forma de
manuscritos e impresos, por lo que se le asocia normalmente con la
investigación archivística y bibliográfica. Se buscara probar si realmente se esta implementando el modelo que
se predice y en caso no sea así, proponer soluciones alternas, para llegar a
conclusiones criticas para disminuir las consecuencias al medio ambiente.
En este sentido,
profundizaremos en algunos hechos de facto que nos demostraran la veracidad y
cumplimiento del sistema de política ambiental que se propone por parte del
gobierno del Presidente de la República Hugo Rafael Chávez Frías. Primeramente,
antes del año 2009 donde se aseverara la tendencia a propagar la aplicación del
ecosocialismo en el marco de la cumbre de Copenhague ya se pernotaba una
campaña mediática promovida para la reforma constitucional de 2007; donde se prometía
un cambio en el sistema de producción que estuviera de acuerdo con el bienestar
de los individuos y la preservación del medio ambiente. Por ende, es de suponer
que aunque no fuese aprobado ese Proyecto de Reforma para la ocasión, el norte
estaba fijado en desarrollar un sistema de producción menos perjudicial para el
ecosistema.
Empero, indagando acerca
del desarrollo de esta política encontramos una tendencia al enfoque y
desarrollo de un excelso marco teórico, pero, un escaso desarrollo práctico.
Así pues, en vista de no contar con los nuevos preceptos constitucionales el
siguiente documento con carácter formal es el Plan de la Nación proyectado para
el período 2007 – 2013. En él, podemos evidenciar la gran preocupación del
gobierno nacional por la problemática ambiental pero, a su vez, se entrevé la
contrariedad con la que se topa al constituir, otro punto de gran importancia,
el desarrollo de la nación como una potencia energética:
“V.
Nueva Geopolítica Nacional:
La modificación de la estructura socio-territorial
de Venezuela persigue la articulación interna del modelo productivo, a través
de un desarrollo territorial desconcentrado, definido por ejes integradores,
regiones programa, un sistema de ciudades interconectadas y
un ambiente sustentable.”
A su vez:
“VI.
Venezuela: Potencia Energética Mundial:
El acervo energético del país posibilita una
estrategia que combina el uso soberano del recurso con la integración regional
y mundial. El petróleo continuará siendo decisivo para la captación de recursos
del exterior, la generación de inversiones productivas internas, la
satisfacción de las propias necesidades de energía y la consolidación del
Modelo Productivo Socialista.”
Como se puede ver, se torna un poco
antagónico el hecho de que se haga un énfasis en un cambio del modelo
productivo para preservar el ambiente, y a su vez, se tenga como objetivo
acelerar y acrecentar la producción petrolera que es una de las principales
causales de la contaminación atmosférica en Venezuela.
Dicho esto, es menester
poner en contraste los proyectos destinados a aminorar el impacto de los
contaminantes en el ecosistema y aquellos que generan de manera directa o
indirecta perjuicios al mismo.
Tomando como referencia
el segundo tópico, debemos empezar a mencionar planes como: Plan Siembra
Petrolera, Magna Reserva, Proyecto Orinoco, Proyecto Delta Caribe, Refinación,
Infraestructura e Integración, entre otros; que se desarrollarían en todo el
territorio nacional a través de la implementación de los ejes de desarrollo. Si
bien es cierto, este complejo desarrollo de la Venezuela como potencia
energética ocasionaría que se produjeran más elementos contaminantes al
ambiente producto del modelo productivo minero extractivo que siempre ha
conservado la nación.
Así pues, según estudios
la producción de un barril de petróleo aproximadamente genera alrededor de 120
Kg de Co2, sin incluir otros componentes perjudiciales. Según lo estipulado por
el Plan Siembra Petrolera ya para el año 2012 se estipulaba un incremento de la
producción a 3327 millones de barriles diarios, lo que significa que se estaría
generando implícitamente una cantidad de 399240 millones de Kg de Co2 al
ambiente, diario. Esto, solamente por la parte de la producción petrolera,
aunado, a que se estipularon otros proyectos altamente contaminantes.
En este orden de ideas,
podemos mencionar el desarrollo del “Gran Gasoducto del Sur”, que sería
implementado principalmente, para generar energía termoeléctrica. A nivel
nacional, el desarrollo de esta plataforma estaría ubicado en las mismas zonas
de explotación petrolífera, lo que multiplicaría el impacto que tiene la
producción en el medio ambiente. Además, esto se extendería a lo largo del
continente sudamericano, incluyendo a naciones como Brasil, Colombia,
Argentina, Perú y Bolivia.
Dicho esto, el proyecto
no pudo llevarse acabo debido al acto impacto ambiental, ya que en la región
amazónica se encuentra uno de los más grandes reservorios forestales del mundo
que son vitales para la preservación del medio ambiente; y también, por el alto
costo monetario que implicaría su desarrollo; que constituyó la razón
fundamental. El hecho, es que la iniciativa fue tomada por el Presidente de la
República, que se supone debe de estar buscando la solución ambiental a través
de un nuevo sistema de producción.
Por otra parte, que
incluir también la actitud tomada en materia de explotación de recursos
mineros. Es una realidad el impacto contaminante que proviene de la explotación
del carbón en el Estado Zulia. No solamente en a explotación del carbón se
producen elementos contaminantes como Anhídrido Carbónico, Óxido de Nitrógeno y
Óxidos Sulfurosos; sino que producto de las actividades de explotación se está
atentando contra el hábitat de las etnias indígenas que hacen vida en dicha
región.
Desde este punto de
vista, se han presenciado en estos últimos años las constantes protestas por
partes de las etnias Yukpa, Wuayú y Bari, en pro de la defensa de su
territorio. En contraposición, el gobierno bolivariano ha decidido incrementar
la producción aun nivel de 38 millones de toneladas, expandiendo el área donde
va a desarrollarse:
“La explotación actual de
carbón de ocho millones de toneladas anuales está localizada en Guasare, Mina
Norte y Paso Diablo y para producir los 36 millones de toneladas se extenderá
desde Guasare hasta Río Tarra, Río de Oro. También se incluye en este plan que
para asegurar la salida extra del carbón de Cerrejón y Santander del Norte,
Colombia, construir tres grandes puertos carboneros: Pararú, en el municipio
Páez, terminal Carbonero de la Isla de San Bernardo/San Carlos y en Palmarejo,
en La Cañada de Urdaneta, dos puertos gabarreros de carbón en el sur del lago
en las poblaciones de Encontrado y Santa Rosa, varias vías ferroviarias y más
carreteras para sacar por dichos puertos el carbón mineral. La mayoría de estos
planes obedecen al desarrollo exógeno.”
Dicho esto, observamos como
no hay una iniciativa fáctica de revolucionar el modelo productivo de tal
manera que haya menos cantidad de agentes contaminantes emitidos a la
atmósfera. Aunado a esto, encontramos actividades de deforestación como son las
del Imataca. Esto, estaba protegido por el Decreto 1850 en el segundo gobierno
de Rafael Caldera, para la preservación del ambiente. S bien es cierto estas
Reservas Forestales constituyen una importante fuente de preservación del
ambiente, debido a la capacidad de generar
oxígeno.
En relación con esto,
durante el gobierno de Hugo Chávez Frías se promulgó el Decreto 3110 que deroga
al anterior, que aunque no constituía un incentivo a la producción, no permitía
a los pueblos indígenas delimitar su territorio como se establece en la
Constitución de la República.
Además de esto, encontramos
otro grande paradigma que es el desarrollo de infraestructuras, que a su vez
también tienen un impacto climático negativo para el país, entre ellos podemos
mencionar El Puerto de las Américas, Tendido Eléctrico hacia Brasil, incluyendo
el desarrollo de planes como Misión Vivienda, entre otros; que están siendo
desarrollado sobre zonas importantes para la preservación ambiental, sin
siquiera incluir un impacto de costo ambiental; a su vez, tenemos la
problemática de las constantes invasiones en Parques Nacionales, entre otros.
Una vez mencionado, grosso
modo, algunas de las políticas contradictorias al sistema ecosocialista es menester analizar el impacto de las
políticas en pro de la preservación del ambiente; para dirimir si han sido lo
suficientemente efectivas como para contrarrestar el impacto de la
contaminación proveniente del sistema productivo.
Así pues, podemos enunciar
logros en materia de Educación Ambiental, Participación Comunitaria, Agua
potable y Saneamiento, Bosques, Diversidad Biológica, Ordenación del
Territorio, Calidad Ambiental y Control, Vigilancia, Energía y
Cooperación. Pero, a pesar de esto no se
pernocta un avance en materia de sistema
productivo.
Esto, podemos evidenciarlo
a través de lo estipulado por del Ministerio del Poder Popular para las
Relaciones Exteriores. Desde el punto de vista de Educación Ambiental se
observa el desarrollo de docentes a escala nacional para incorporar contenidos
ambientales en el currículo, Formación, fortalecimiento y capacitación en el
área de agroecología, organización comunitaria y conservación ambiental y Creación
de las Unidades Móviles Ambientales (UMA), para proyectar videos y desarrollar
actividades didácticas en materia ambiental.
A su vez, desde el punto
de vista de la participación comunitaria se han desarrollado planes como Creación
de 2.639 Comités Conservacionistas que incluye el sector escolar en todos los
niveles y modalidades, que agrupan a casi 30.000 personas que promueven
acciones de reforestación y conservación ambiental en el ámbito del programa
Árbol Misión Socialista, Creación de más de 3.000 Mesas Técnicas de Agua, las
cuales atienden los problemas y asuntos del agua en las comunidades y Conformación
de las Mesas Técnicas de Energía, los cuales atienden los asuntos de suministro
eléctrico y gas en las comunidades.
Por otra parte, en la
problemática del agua potable se ve un desarrollo más teórico que cualquier
otra cosa y puede identificarse en el reconocimiento del agua como derecho
humano fundamental no negociable, el alcance en 2001 de los objetivos del
milenio establecidos por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) respecto
a acceso de agua potable y la reforestación con fines protectores,
agroforestales y comerciales de las cuencas del país, a través de la Misión
Árbol (Árbol Misión Socialista).
También, en lo referente a
los bosques se encuentra la contradictoria prohibición de aprovechamiento de
especies forestales en bosques naturales amenazadas de extinción., cuando se
evidenció que en la práctica no fue así, disminución, en 34,5 %, de la
superficie de vegetación afectada por la acción de los incendios forestales y Diseño
y desarrollo del Sistema Nacional de Información Estadística Forestal. Aunado a
esto, los desarrollos en materia de diversidad biológica están caracterizados
por la prohibición de la pesca de arrastre, Incorporación del Delta del Orinoco
en la Red Mundial de Reservas de Biosfera de la Organización de Naciones Unidas
para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y la construcción de la
sede del Laboratorio de Referencia para Detección de Organismos Modificados
Genéticamente o Transgénicos.
En cuanto a la ordenación
territorial, ya se ha mencionado que los ejes de desarrollo están propiciados
para el incentivo del desarrollo productivo de Venezuela como potencia
energética mundial, pero, según el gobierno bolivariano se ha llevado a cabo la
elaboración de las directrices del Plan Nacional de Ambiente que permite la
armonización del plan de desarrollo de la nación con la protección ambiental y
la implementación del Proyecto de Demarcación de Tierras y Hábitat de los
Pueblos y Comunidades Indígenas.
En materia de Calidad
Ambiental y Control, observamos un ínfimo e inconcluso desarrollo de Saneamiento
y clausura de vertederos a cielo abierto, evaluación e inscripción de miles de
empresas manejadoras de sustancias, materiales y desechos peligrosos en el
Registro de Actividades Susceptibles de Degradar el Ambiente (Rasda) y la remodelación
de la infraestructura de los laboratorios ambientales ubicados en los estados
Monagas, Anzoátegui y Miranda. Además, del Establecimiento de dos aduanas
ecológicas, avance en el control de la contaminación atmosférica producida por
fuentes móviles y Automatización del Sistema de Permisologías Ambientales.
Por último, en materia
energética el desarrollo es ínfimo y además no es suficientemente efectivo en
relación con el impacto negativo que genera el desarrollo productivo, esto se
puede evidenciar en el reemplazo de 68 millones de bombillos incandescentes por
bombillos ahorradores de energía, la Implantación de 806 Sistemas Fotovoltaicos
(SFV) que están generando energía en escuelas, casa comunales, puestos
fronterizos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y otros y en la Colocación
de más de 100 plantas potabilizadoras de agua que funcionan con éstos SFV, lo
que beneficia a unas 600 comunidades en el territorio nacional.
De acuerdo con lo
anteriormente planteado debemos preguntarnos ¿Ha sido suficientemente efectivo
el desarrollo de las políticas llevadas a cabo por el actual gobierno en
relación con la disminución del impacto ambiental proveniente del modelo
productivo?, ¿Se ha hecho un esfuerzo por cambiar o modificar el sistema
económico para disminuir la contaminación ambiental? La respuesta es clara, la doctrina ecosocialista profesada por Hugo
Rafael Chávez Frías no ha sido más que una consigna de desarrollo teórico y
otro afán de promover una de las doctrinas resultantes del modelo productivo
socialista, para sustentar su campaña política internacional afanada en la
aplicación de este sistema de producción.
Podemos concluir que,
evidentemente, para sostener la satisfacción de necesidades del pueblo
venezolano es complicado derogar el sistema Mono-rentista y Minero Extractivo,
ya que se llevaría a colapso el aparato económico, por ende resulta más
provechoso no culpar exclusivamente al modelo productivo capitalista de la
intensificación de la problemática ambiental y proponer un nuevo modelo, sino
más bien, desarrollar políticas exclusivas dedicadas a disminuir el impacto
ambiental que esto genera.
Conclusión
Los diversos
cambios que se están originando en la biodiversidad, el clima, las estaciones,
en realidad, en todos los aspecto en la
vida de las sociedades, están ocurriendo debido a
distintos factores; pero en particular se busca determinar si el sistema
capitalista era la principal la razón de las destrucciones al ecosistema que
están ocurriendo en la actualidad, y si realmente establecer un sistema
ecosocialista, daría los resultados esperados y disminuiría los daños que
podrían ocurrir a largo plazo y afectarían a nuestros generaciones futuras.
Además se quiso determinar si esa doctrina,
que es apoyada en Venezuela por el primer mandatario, es realmente aplicada o
sólo quedó en palabras.
De acuerdo a la investigación
realizada, pudimos establecer que los diversos cambios que están ocurriendo se
deben a diversas razones, y la naturaleza de la especie humana es una
principales, ya que el estilo de vida consumista y con abundantes necesidades,
incentivan a la creación de grandes empresas y nuevas técnicas de trabajo y
producción para obtener la mayor ganancia, estos cambios vienen influenciados
por el sistema capitalista que se está empleando en la utilidad, ya que el
mismo desea obtener ganancias sin pensar en las consecuencias presentes ni
futuras que podría tener a sus mismo clientes y en el planeta que habitan.
Pero, si el sistema se encaminara
hacia la obtención de la mayor cantidad de capital, mediante el empleo de
técnicas “verdes”, con la utilización de mayor cantidad de mano de obra humana
con una concientización a la población, de abastecer sus necesidades con
productos reciclables, o menos contaminantes, podríamos dar ser mucho más
beneficioso para tanto el ecosistema como el futuro de las sociedades.
Mientras que en Venezuela, se desea
implementar un sistema socialista y, critica de manera constante la aplicación
del sistema capitalista a nivel mundial, está empleando medidas altamente
contaminantes, ya que somos un país mono productor de petróleo, y se desea en
este gobierno aumentar la producción de manera acelerada, mientras que sea
actividad solo proporcionaría mas contaminación al ambiente, y deroga leyes
establecidas en periodos anteriores que protegía bosques, en lugar de crear
mayor legalidad acerca de la preservación del ambiente y los parques
nacionales, que son el pulmón de nuestro país.
Podemos determinar, que Venezuela no
se está aplicando lo que realmente se profesa, sólo en la teoría, ya que en
primer lugar está la necesidad de obtener ganancias lo que evidencia que está
utilizando premisas del capitalismo sin tomar en consideración el ambiente.
Entonces realmente ¿Cuál es el principal problema? La ideología de las grandes
potencias, de mantenerse en el poder, mientras que los países en desarrollo
desean poder competir con los países desarrollados en el mercados, para obtener
ganancias, mientras los estados y las naciones no tomen en consideración las
consecuencias que podrían originar al ecosistema y al futuro, jamás podremos
disminuir las distintos cambios climáticos que están ocurriendo y seguirán
empeorando a nivel mundial
Bibliografía
- Andrés Bansart, Fundación Editorial El Perro y la Rana. Ecosocialismo. Fundación Editorial El Perro y la
Rana, 2009.
- Héctor Alimonda, Fernanda Vallejo. Ecosocialismo:
memorias del curso de ecología y socialismo en el siglo XXI. Instituto de
Estudios Ecologistas del Tercer Mundo, 2007.
- María Pilar García-Guadilla. Ecosocialismo
del Siglo XXI y Modelo de Desarrollo Bolivariano: Los mitos de la
sustentabilidad ambiental y de la democracia participativa en Venezuela. Rev.
Venez. de Econ. y Ciencias Sociales, 2009, vol. 15, nº 1 (ener.-abr.), pp.
187-223.
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